El Niño–Oscilación del Sur, ENOS, altera las temperaturas y precipitaciones. En este escenario, se proyecta un invierno más cálido y con más aumento de lluvias, lo que continua durante la primavera. Los fruticultores, si tendrán mayor disponibilidad hídrica y menor riesgo de heladas, también enfrentan condiciones que pueden afectar la productividad y calidad de su cultivos. Encuentra toda la información en esta ficha que te presentamos.
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